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Capitulo 10

YA HAN PASADO DOS DÍAS DESDE ENTONCES, PERO LAS COSAS NO HAN CAMBIADO MUCHO...

Merdi seguía mirando el asiento donde se sentaba Lucass en clase, seguía metida en sus recuerdos de cuando era pequeña, por las noches andaba sola por las calles y no descansaba casi.
Una noche, mientras Merdi andaba por las calles, Alem se acercó a ella, Merdi le ignoraba y Alem acabó por decir:
-¿Quiéres que esté Lucass? ¡pues estará!-
-¿CÓMO?- preguntó ella.
-Pues no sé... iré contigo y le traeremos.- contestó poco conbencido. Merdi le miró y sonrió. Alem le devolvió la sonrisa.

La noche siguiente, habían quedado con los demás, incluida Sally, para hablar y pararon en una heladería para tomar algo y Alem aprovechó para contarles el plan, que trataba de abrir un muro donde les lleve a las siete puertas, entrarán en la puerta de Los vampiros, con cuidado que nadie los vean y traerán devuelta a Lucass.
-¡Iré con vosotros!- protestó Ehster.- después de todo fue culpa mia.-
-No... que fuera un humano sería muy raro y además, tú no tienes la culpa, fui yo quien le atrapó, aunque no hubieras cogido el Clarium, Lucass habría vuelto igualmente.- confesó Sally. Intentó irse pero Marcus la detenió y la preguntó:
-Si no querías hacerlo ¿por qué lo hiciste?-
-Cuando mi madre muera, me tendré que casar con el que quiera mi padre y gobernaré dos mundos, mi madre cree que hace bien y no me queda más remedio que seguir su ejemplo pero...- Sally no supo más que decir, cogió aire y siguió explicando.- Iré con vosotros y veré que hacer.- justo después de decirlo se fue por una calle. Marcus la miraba y la siguió.
Ha Ehster no la gustó ver a Marcus siguiendo a Sally y se fue detrás de él con grande distancia para que no la viera. No paraba de preguntarse que porqué la seguía.
-Entonces iras ¿verdad?- la preguntó Marcus buscandola los ojos llenos de lágrimas que estaban escondidos detrás del flequillo. Sally quitó las manos de Marcus que buscaban sus ojos y se fue andando por una carretera.
"Así que a la playa" pensó Marcus, y se fue por otra carretera. Ehster estaba cada vez más nerviosa y seguía siguiendole pero ahora con más miedo de que pasara lo que no quería.

EN LA PLAYA, UNA CHICA MIRA AL MAR CON LÁGRIMAS Y, DETRÁS, UN CHICO MIRANDOLA...

-¿Preguntándole al mar?- preguntó Marcus a Sally.
-¿Por qué me sigues?-le preguntó ella después.
-Porque te entiendo.- contestó Marcus.- Sientes mucha tristeza y nos sabes porqué, lloras y sigues sin saber porqué y no sabes que hacer.-
-¿Y cómo lo sabes?-
-Por qué ya me ha pasado dos veces, una cuando era pequeño que me escape de casa y otra cuando pasó lo de Lucass.-
-Me encuentró mucho mejor.- sonrió Sally secándose las lágrimas.
-Me alegro, ya verás que al final escogeras lo mejor. Serás una buena Reina.- sonrió él también.
Sally le miró y enseñó una bonita sonrisa. Marcus también sonrió y Sally le abrazó con fuerza.
En ese momento Ehster sentía que no podía casi respirar, que no podía gritar y se cayó para atrás. Dos manos la cogió y, en ese momento, una luz que ciegaba apareció entre Marcus y Sally y apareció una especie de canica de color azul que flotaba en el aire y se dirigió hacia Marcus. Marcus, sorprendido, la cogió y...¡PLASH! más luz. La luz se fue a los cuatro segundos y apareció una paloma con pico rojo y dijo:
-¡RRRR!¡ESTÁS AQUÍ! sabía que seguias vivo...- y empezó a contar.- unos, dos, tres...- otro montón de luz le iluminaba. Con otros cuatro segundos la luz se fue y, ahora, Marcus estaba vestido con un traje blanco que tenia cadenas doradas y ¡ahora tenía alas! unas bonitas alas de plumas blancas. En el brazo tenía el mismo signo que contenía la canica dentro.
-E...¡eres un ángel!- gritó impresionada Sally.
Merdi y Alem estaban boca abiertos. Ehster se puso en pie y le miró también impresionada.
-¿Qué son estas pintas que llevo?- preguntó Marcus con miedo.
-¡Eres un ángel, Marcus!- contestó Sally. Marcus abrió la boca, no sabía que decir.- Enrealidad no vives aquí ¡sino dónde yo! tus padres verdaderos no son los de aquí sino... bueno, los ángeles que están en la dimensión de luz.-
-¿CÓMO?- preguntó Ehster derepente. Marcus se encogió de hombros.
-Marcus, no te lo pienses más, tú no eres de aquí, ese es tu Clarium, fuiste desaparecido encuanto tus padres fueron enviados a la dimensión de luz y te estuvieron buscando por todas partes pero no apareciste y pensaban que estabas muerto pero mira por donde, estabas aquí.- explicó Alem con tono burlón. Sally volvió ha abrazar a Marcus pero ahora con más fuerza y alegria.
Ehster se dio la vuelta y se fue. No entendía lo que pasaba y sentía un dolor en su tripa. Ahora los odiaba, odiaba a Sally pero sobre todo a Marcus. ¿Qué podría hacer ahora ella? ¿Habría alguna esperanza en que Marcus odiase a Sally? En cima era un ángel... Lo estaba pasando muy mal.


CONTINUARÁ...

capitulo 9

Me gustaría que me dierais vuestras opiniones, acepto todo tipo de críticas y por favor, opinar.

DESPUES DE LAS CLASES, EN EL PARQUE...

-¡Merdi, espera!- gritó Ehster.
-¿Qué pasa?- preguntó ella no muy animada.
-Quiero hablar contigo ¿puedo?- contestó Ehster.
-Dime.-
-Lo de anoche... ¿ha pasado?-
-¡Qué? ¡sigues pensando que era broma?
-Un poco...-
-¡Oh, venga! ¡esto es demasiado!- gruñó Merdi. -¡claro que ha pasado!-
-Y todo por mi culpa, ¿verdad?- Merdi no supo que contestar, pensaba que Ehster era la raíz de lo sucedido, así que la respuesta para ella era sí, pero no quería ofenderla.-Eso es un sí- añadió después Ehster.
-Tú no sabías nada de esto. Ha sido por mi culpa ¡y lo de Alem era sorprendente! ¡he estado con un brujo!- dijo riendose Merdi. No quería que la viera su desanimación.
-¡Oye, que tú eres un...! eeh... no quería decir eso si no que eres un... ¡una chica despeinada!-
-Ya lo sé ¿sorprende?- y diciendo esto se fue al paso de cebra, lo cruzó y ni rastro de ella. Ehster pensaba que había metido otra vez la pata y, por saber más cosas de ella, la escribió un mensaje en el movil y se lo envió. Ponía:
"OYE, SI NO TE IMPORTA ¿QUÉ RELACIÓN TIENES CON LUCASS?" su contestación llego en veinte minutos:
"JAJAJA, ¡ QUE COTILLA ERES! BUENO PUES LUCASS Y YO SOMOS AMIGOS DE PEQUEÑOS ¡ERAMOS INSEPARABLES! LUEGO TE DIRE MÁS COSAS. CHAO."
Ehster se imaginó después de leer el mensaje a Merdi y a Lucass de pequeños jugando a la pelota, contandose secretos... ¡y cosas rarísimas!

YA ERA DE NOCHE, MERDI Y EHSTER HABÍAN QUEDADO PARA CENAR Y HABLAR...

Se sentaron en una mesa dentro del restaurante y se pusieron a mirar el menú.
-Mmm... ¿qué pedímos?- preguntó Ehster.
-Algo animado porfa- respodió Merdi.
-¿Y qué es animado para tí?-
-¡Pizza! ¡comida china!...-
- ¡pues escoge!- rió Ehster.
-Mmm... pues... ¡comida china! aquí lo hacen genial.-
-¿Y cómo lo sabes?-
-Porque lo pone aquí.- Con esta respuesta llegó el camarero (que no era muy guapo como se lo esperaban) y tomó carta. Las preguntó por las bebidas, las contestaciones eran simples:
- Yo una "coca-cola" por favor.- pidió Merdi.
-Pues... yo otra.- pidió también Ehster. No quería tener gases y hacer el ridículo pero si pedía agua, podría quedar peor, así que tenía que conformarse con el espectáculo gaseoso.
El camarero se fue y enseguida a Merdi la salió un signo de exclamación (invisible) y la preguntó a Ehster:
-¡Oye! ¿ese camarero de ahí no es Marcus?-
-¡Imposible!-contestó Ehster saltando de la silla.
-¡Sí es posible! ¡mira!- En ese momento el camarero se acercó a ellas con las bebidas y la comida en una bandeja y resultó ser como Merdi dijo ¡era Marcus! Ehster, bocabierta e impresionada de como le quedaba el delantal, le saludó. Marcus también se quedó impresionado al verlas, pero seguía con su sonrisa de siempre.
-¡Hombre, sois vosotras! ¿qué tal estaís?- las preguntó Marcus.
-¡Hola! ¡que sorpresa! estamos mejor.- contestó Merdi con otra sonrisa.- no sabiamos que trabajabas aquí.-
-Solo esta semana, mi padre trabaja aquí y uno de los camareros se ha costipado así que me toca amí.- las explicó. -bueno, aquí teneis las bebidas y la comida ¿algo más?
-No, ya está todo, gracias.- agradeció Merdi. Eshter estaba muda, no podía quitar ojo a Marcus pero, Merdi la pisó el pie y su mudez fue sustituido por un grito de dolor y después miró a Merdi con furia y añadió:
-Esque... la mesa está coja...-
-¿Preferis otra?- las preguntó Marcus.
-¡No! está muy bien, gracias.- contestó Ehster avergonzada.
-ya... por cierto Marcus, hoy lo voy a explicar todo lo ocurrido en el parque así que si te quieres unir es las 0:30.- dijo Merdi de repente y un poco nerviosa.
-Intentaré ir, gracias, bueno adiós.- se despidió Marcus.

YA SON LAS 0:30 Y EHSTER Y MERDI ESTAN YA EN EL PARQUE, SENTADAS EN UN BANCO, Y LLEGA MARCUS CORRIENDO HACIA ELLAS (SIN DELANTAL)...

-Hola chicas, he venido lo más deprisa que he podido.- se disculpó Marcus.
-No pasa nada, has llegado a tiempo,ahora sientate aquí que os cuento.- le perdonó Merdi y se puso a contar su historia:
-Bueno, lo de los mundos mágicos ya lo sabéis pero, yo y Lucass vivimos en el Mundo Mágico de los Vampiros, es decir, donde viven los vampiros. Hay otros mundos, eso también lo sabeis. En fin pues que el Mundo de los Vampiros es horroroso, recibimos ataques y explosiones cinco horas al día, y más si bebemos sangre de los humanos. Nosotros, los vampiros, no podemos evitar chupar la sangre de los humanos pero, aún así, nos matan.-
-¡Qué espanto!- añadió Ehster con cara de sufrimiento. Marcus afirmó con la cabeza.
-Desde muy pequeña- siguió explicando Merdi- quise venir aquí con la misión de no beber vuestra sangre pero no podía escapar, y además, cuando decida volver, me maltrataran más.
Lucass también estaba de acuerdo conmigo, siempre me ayudaba y me animaba ¡siempre contaba con él! pero ahora...-
-¿y cómo es vuestro... Mundo?- preguntó Marcus sin palabras.
-¡Horroroso! el cielo es rojo, la luna negra (nunca hay sol) y el suelo es rocoso de color... oscuro pero, está manchado por la sangre.-
-¿Y cómo has llegado hasta aquí?- preguntó Ehster más aterrorizada aún.
-Pues por unas murallas mágicas que llevan a otros mundos. Tiré mi Clarium por el suelo antes de venirme pero... no se como ha llegado hasta aquí.-
-¿y quién os maltrata si todos sois vampiros?- quiso saber Marcus
-Los ángeles, hace años que nuestro Reino y el de los ángeles tuvieron una gerra. En esa guerra perdimos nosotros. Mataron a nuestro Rey y gobernó los Reyes de los ángles.-

Marcus y Ehster tenían muchas preguntas, pero preferirian averiguarlo con el tiempo. Ya habían entendido la situación que estaban y, si tan malo es ese sitio, hay que hacer volver a Lucas...
-Buenas noches.

CONTINUARA...



capitulo 8

Antes de seguir escribiendo me preguntaba ¿qué os está pareciendo esta historia? ¡espero que bien! me estoy esforzando bastante para que os guste, sigamos con la lectura:

-¿¡QUÉ!?- preguntó sorprendido Marcus- ¿estas diciendo que han estado tumbados en mi cama un vampiro y un brujo?- seguia preguntando aunque ya se sabía la respuesta.
-¡Sí...! ¡que mono eres!- respondió Sally. Lo de "que mono eres" le molestó a Ehster.
-Sí, y ahora explicanos que es eso de que soys vampiros, brujos y ángeles.- dijo Ehster.
-Yo os lo cuento.- dijo Alem.- Aparte de "La vida real" llamado para nosotros "El mundo de los humanos", existen otros mundos, otras ciudades, como el de los vampiros, hay muchas más como el de los ángeles y el de brujos y brujas, también hay de las hadas.- explicó Alem.
-¡Estoy soñando!- dijo Marcus con la boca abierta.
-¡Ojalá!- dijo también Merdi.
-¿Me vais ha dejar terminar?- gruñó Alem. Todos los demás se callaron y siguieron escunchandole.- Los habitantes de estos otros mundos se les dominan "Mágicos". Todos los mágicos tienen un Clarium, que son las canicas y, en los Clarium hay dentro un guardián que sale si lo mojas o si lo toca un mágico.-
Marcus y Ehster tenian la cara de "¿qué nos está contando?".
-Bueno y ¿por qué estais aquí?- se atrebió preguntar Ehster.
-Porque no todos los mágicos viven bien.- contestó Merdi.- ¡Los vampiros vivimos fatal!
-¡Qué raro es esto! ¿no será una broma? ¡que es loo típico de Alem!- añadió Marcus.
-¡Oye! no te lo pude contar porque esto es un secreto, pero ya lo sabeis...¡Los reyes mágicos no se deben de enterar de que lo sabeis! ¡esperar! alomejor el guardián de Merdi lo ha contado todo y vienen para asegurse... ¡sería espantoso...!- gritaba Alem agarrando su cabeza y haciendo la croqueta en el suelo. Marcus estaba muy cansado y, a la vez, decepcionado así que añadió:
-No sé lo que decis, pero estoy muy cansado y no me gustan este tipo de bromas ¡adios!.- Ehster se fue a su lado y desaparecieron después de cruzar la calle. Merdi también se fue pero corriendo y hacia otro camino. Alem sacó su Clarium, que era azul marino y desaparecio. Sally quedó sola y también sacó su Clarium que era rosa chicle y desapareció.

A la mañana siguiente, un día con clase en el insti...

Merdi entra a clase con ojeras y desanimada, se dirije hacia su asiento y se sienta, mira al pupitre de Lucass y no le ve, la entra ganas de llorar. Ehster, al mirarla así de desanimada, decide hablar con ella después de las clases y no ahora porque y acababa de entrar el profesor. El profesor mira a todos sus alumnos, y ve el asiento de Lucass vacio. Como de costumbre, decide preguntar a toda la clase:
-Buenos días, ¿alguien sabe donde está Lucass?-
No hubo respuesta hasta que Marcus, serio, decide contestarle:
-Hoy no viene, se ha ido de viaje.
-¿sin decirnos nada?-
-Esque... ¡él no lo supo hasta ayer por la noche!
-¿y cuando vendrá?- seguía preguntando el profesor. Marcus le daban ganas de darle un puñetazo en todo el ojo para que dejara de preguntarle, pero no le quedaba otro remedio que mentir otra vez:
-No lo se, puede que no esté este mes.-
-¿Tan urgente es el viaje?-
Merdi decía todo el rato en sumente "cotilla, cotilla...¡COTILLA!"
-Mmm... es por los familiares o no se qué...-
-Veo que sí es urgente, empecemos a dar la clase...- y se puso ha explicar ejercicios y actividades.
Merdi no atendía, estaba metida en su mente, se puso ha recordar escenas de cuando era pequeña...

Había una niña pequeña, de cabello largo y negro y, a su lado, había otro niño a su lado, también de cabello negro pero corto y despeinado. El niño sangraba por todas partes con heridas graves y profundas, pero lo que más tenía era sangre.
-Lucass... ¿te encuentras bien? ¡tienes una pinta espantosa...!- le preguntaba la niña preocupada.
-No te preocupes por mi, estoy bien, preocupate por ti y por tus padres... ¿no son esos de ahí?- respondió el niño.
-¡Sí! ¡son esos! les llamaré...- pero la niña vio una escena un poco desagradables: eran sus padres mordiendo a personas del Mundo de los humanos, aquellas personas sangraban y estaban, en vez de vivos, muertos. A la niña la aterrorizo aquella escena: -¿Qué hacen?- preguntó la niña temblando del miedo.
-Merdi, somos vampiros, nos alimentamos de la sangre de los humanos- respondió el niño serio y también temblando.
-Pero... somos también humanos...-
-¡PLAS, PLAS, PLAS!- sonó de repente. Eran los ángeles, la Reina, el Rey y, la princesa, que debía de tener la misma edad de los niños.
Habían golpeado a los padres de la niña con una especie de latigo. Sangraban.
-¿Adondé se los lleva? ¡MADRE! ¡PADRE!- Los ángeles se los llevaban atados y desaparecieron atraviesando una muralla brillante con mucha luz. La niña miró a su alrededor. Lo que vio fue un cielo rojo, una luna negra, el suelo era rocoso y negro manchado de sangre roja.
-¡Niña! ¿hoy es la primera vez que vas ha ir a ver las rocas del Bosque rojo? si es así no daras mucha lata, sigueme- dijo un hombre sangrando por todas partes.
El niño agarró la mano de la niña, la cogía con todas sus fuerzas y la dijo "No vayas..." pero la niña siguió al hombre con las manos calentitas del otro.

Han pasado 3 horas y ahora, la niña volvió de donde el señor la llevó pero ahora sangraba por todas partes, como el niño pero con lágrimas del dolor. Se fue a su casa y sus padres no estaban, estaba todo lleno de sangre. Ella quería llorar en los brazos de sus padres pero no podía. Se dirigió a la casa del niño. Solo estaba él, sus padres tampoco estaban y el suelo también estaba manchado de sangre. Le vio acurrucado en una esquina muy serio. La niña se sentó con él y le abrazo, lloraba diciendole todo lo que ha ocurrido donde el señor la llevó. El niño también la abrazaba con cuidado de no tocarla en las heridas. También se le escapó unas cuantas lágrimas.
-Ya ha pasado todo, acostumbrate, a partir de hoy nos lo haran siempre...- dijo el niño para animar a la otra pero la niña no podía parar de llorar. -Toma- acabó diciendo el niño. La dió unas bendas y un poco de agua. Los puso en las heridas más grabes de la niña.
-¡Gracias! ahora me duelen menos pero, ¿y tú?- agradeció la niña.
-¡No te preocupes!- la contestó con una sonrisa. -A mi ya no me duelen tanto.- Y se dieron una gran abrazo que duro media hora.
-Te quiero.-
-Jaja, y yo a ti.-




Capitulo 7

DESPUÉS DE UNA NOCHE DE PENSAMIENTOS, EHSTER DECIDE QUE LO MEJOR SERÁ ESPIAR A MERDI Y A LUCASS...

-¡Uy! Merdi está ahí mismo ¡pensaba que dormia! vaya... ¡voy detrás del árbol...!- Ehster se fue detrás del árbol y...-¡AH!- gritó Ehster cuando se encontró a Marcus detrás del árbol.-¿pero tú qué haces ahí?.-
-Ah,hola...¡sorpresa! no te lo esperabas ¿verdad? te estas haciendo muy mayor, hablas sola y todo...- contestó Marcus. Ehster se sonrojó y se puso a su lado para observar a Merdi, estaba haciendo una llamada con el movil y derrepente sonó el de Ehster.
-¡Vaya, me está llamando! ¿y ahora qué hago?-
-No sé si me lo preguntas a mi pero yo creo que deberias olvidarte de espiarla y aparecer ahí como que no ha pasado nada.- sugerió Marcus. En ese momento, Ehster salió del escontite y saludo a Merdi, hablaban y Merdi no sospechaba nada. Marcus también salió del escondite y se dirigió hacia la carretera.
Ha Ehster se la ocurrió dejar un mensage en el movil a Marcus pero no se sabía el número y ¿Merdi?
-Oye Merdi...¿te sabes el número de movil de Marcus?- la preguntó.
-¿Para qué lo quieres...? ¡ah! ya sé, para quedar con él ¿no?-
-Para dejarle un mesage.- corrigió Ehster.
-Vale, vale. Aquí lo tienes.- la dió un trozo de hoja de papel con el número escrito. Ehster la dió las gracias y se fue. Cuando llegó el la puerta de su casa, Ehster apuntó el número de Marcus en su movil le hizo un mensage, le puso: "HOLA SOY EHSTER, ¿QUEDAMOS ESTÁ NOCHE EN EL CAMPO DE LA ACAMPADA?" enseguida recibió la contestación: "VALE,¿CÓMO HAS CONSEGUIDO MI NÚMERO?"

A LA NOCHE, MERDI ANDA POR EL PARQUE UN POCO NERVIOSA Y, MIENTRAS TANTO, EHSTER Y MARCUS BUSCAN LAS CANICAS EN EL CAMPO DEL CAMPAMENTO...

-¡Ha costado llegar hasta aquí! bueno, por aquí debe de estar la canica roja ¿la ves por alguna parte?- preguntó Ehster a Marcus.
-Tiene que estar cerca... ¡mira! este es el árbol pero no la veo.- contestó Marcus mientras miraba por la rotadura del árbol.
-Pues no sé ¿vamos a buscar la del agua?-preguntó de repente una voz que venia de sus espaldas ¡Alem!
-¡Joe tio! que susto nos has dado, venga, vamos al río o lo que quiera que sea eso.- le respondió Marcus casi agarrado a las ramas del ábol del susto.
Llegaron al río y se pusieron a buscar en las rocas y la vieron, Ehster la acercó con una rama de árbol y fue a cogerla pero Alem la paró.
-Es mejor cogerlo con está pinza y después guardarla en esta bolsa de plástico, no sabemos si es tóxico o que.- la sugerió Alem después. Ehster le hizo caso y cogió la canica con una pinza (un poco difícil) y la guardó en la bolsa de plástico. Marcus se quedó maravillado de que Alem estuviera tan preparado.
-Vale pues vamonos y ahora mejor sigamos al camino que conduce al parque que es mucho más corta y con menos obstáculos.- dijo Alem señalando a un camino.
-¡Espera! ¿qué haces aquí?¿y como es que estas tan preparado?- le preguntó Marcus, Ehster le miraba roja.
-Venia también por las canicas, anoche no dormi bien y me quise de enterar de una vez que es eso del vampiro.-le contestó y seguidamente se fueron por el camino.
En diez minutos ya estaban en el parque y vieron a Merdi sentada en el banco. Ehster se dirigió hacia ella y Marcus y Alem la seguian detrás mirandose con la cara de "¿qué hace?".
-¡Ah, hola!- les saludó Merdi al verles.- ¿que haceis a estas horas aquí?- les preguntó después.
-Para esto.-la contestó Ehster y seguidamente sacó la canica morada de la bolsa y la tiró a la hierba. Una luz saliá de la canica y enseguida salió el cuervo del otro día. Merdi lo vio y se levantó del banco, quiso salir corriendo pero se torció el pie del esfuerzo y cayó a la hierba.
-¡Señorita! ¡pero si está aquí!- dijo el cuervo dirijiendose hacia Merdi.- ¿has decidido volver?.
-¡NUNCA!-respondió Merdi casi llorando. Ella temblaba, Eshter no se sorprendió mucho pero Alem y Marcus estaban paralizados del miedo con la boca abierta.
-¡Tonterías! tú no eres de aquí ¡eres de otro lugar!-decia el cuervo a Merdi.-no eres una persona.-
-¡Claro que lo soy!-le gritaba Merdi.
-Sí, claro.No te gusta estar en la realidad ¿verdad? si no vuelves a las buenas volveras a las malas.- y seguidamente se hacercó a la canica y se pusó a murmurar. La canica brillaba cada vez más y Ehster y los chicos no sabian que hacer.-3,2 y....-
De repente, salió un ser terrorifico que agarro al cuervo. Aquel ser daba miedo, era de piel clara y de pelo negro y liso, tenia unas uñas un poco largas. No llevaba camiseta y los pantalones eran negros con cadenas. Estaba sangrando y tenía colmillos.
-¡Dejala en paz! yo volvere.- dijo aquel ser terrorifico.
-¿Cómo?- preguntaba el cuervo casi sin aire. El ser terrorifico le apretaba cada vez más.- Vale, vale.- acabo diciendo el cuervo. El ser terrorifico le soltó y sonrió a Merdi. Después desapareció junto al cuervo. Merdi rompió a llorar.
-¿Qu...qué ha pasado?- preguntó Marcus temblando de miedo. No hubo respuesta. Merdi lloraba encogida entre las hierbas, Eshter se sentó junto a ella y la preguntó:
-¿Qué ha sido todo eso? por favor ¡respondeme!- Merdi se secó las lágrimas y la contesto:
-Ha pasado lo que no quería, ahora Lucass a vuelto ¿quién le ha convertido?-
-¡Yo!- gritó una chica rubia de pelo largo y rizado que se dirigia hacia ellas.
-¡Como te has atrebido hacerle eso a Lucass!- la gritó Merdi levantándose del suelo.
-Huy perdona pero los vampiros debeis estar en vuestro lugar y no en el de los humanos.-la contestó la chica. Merdi se calló, no sabía que hacer, todo esto había ocurrido y no lo quería haceptar. La chica quería seguir hablando, diciendo cosas para aclarar la situación que estaban pero Alem la mandó parar: <<¡Sally, para!>>
Marcus quisó preguntar donde estaba Lucass pero temía que le respondieran que era aquel ser terrorifico.
-Ángel estúpida lo que pasa es que tú vives como una reina pero nosotros vivimos como en un manicomio.- dijo Merdi a la chica que, por lo visto, se llama Sally.
-¿Perdona? se ve que tienes mucha envidia...-siguió diciendo Sally sin poder terminar porque Alem la paró diciendo un simple vasta.
-Bueno, me va dar miedo la respuesta pero ¿Y Lucass?- preguntó ya de una vez Marcus.
-Lucass es es un vampiro y esta señorita también. Yo soy un ángel y Alem es un brujo.

CONTINUARA....


Capitulo 6

Al día siguiente, después de una noche pensativa...


Ehster espera la respuesta de Merdi, no la ha contestado en toda la noche, "estará acostada" pensaba todo el rato Ehster. Está pensando en ir al parque, pero quiere saber la respuesta, mejor la esperará pero con dormilona que es Merdi seguro que hasta las 13:00 no se despertará. ¡Buscará a Lucass! no le conoce casi, pero lo hará.

En el parque, un chico anda solo, sin nadie a su alrededor pensando...

-¡Lucass!¡hola!¡te estaba buscando!- gritaba Ehster al chico que, lógicamente, era Lucass.
-Hola, ¿qué quieres?- la dijo Lucass con cara de sueño.
-Perdona si te molesto pero como casi no nos conocemos pues quería...-
-¿Preguntarme? ya lo sé, tienes demasiadas preguntas pero no a todas puedo contestarte.- dijo Lucass sin dejar que Ehster terminara.
-¿Por qué no? bueno, voy a preguntarte sobre la canica en el que salía el cuervo, sabes lo que es ¿verdad?-
-Sí- contestó.
-¡Pues dime!-
-No creo que sea el mejor momento para hablar de esto y además, es dificil contestarte a esa pregunta, ¡adios!- dijo Lucass dirijiendose hacia la carretera.
-¡No!¡espera!...es inútil, se fue.-
Justo en ese momento apareció Marcuss que salía detrás de un árbol.
-No has conseguido nada nuevo, solo lo que sabíamos.-dijo dirijiendose a Ehster.
-¡Ah! hola Marcuss ¿cotilleabas?-
-No exactamente, hablaré con él.- se despidió de ella y se fue.
Ehster empieza ha tener miedo pero no sabe muy bien por qué.
-Hola, recibí tu mensaje ¡cuando quieras ven a verla!- dijo de repente una voz a sus espaldas. Ehster sabía muy bien de quién era la voz ¡de Merdi!
-¿Enserio? que bien pero... ¿por qué tu y Lucass os escondeis siempre?-
-¿Siempre? solo con lo de la ca... perdona esque...¡me voy!- la contestó Merdi.- En esta vida pasan muchas cosas inesperadas.- dijo después casi rompiendose a llorar, se despidió de ella y se fue. Ehster quedó sola en el parque, con pajaros buscando comida por el suelo.

A la noche...

Ehster, tumbada en la cama con los pies en la almohada, cogió el móvil, no sabía nada de Merdi desde la mañana, no podía dormir, estaba todo el rato pensando en las canicas "extrañas" y en lo que dijo el cuervo: <<¿Donde está la vampira?>>
-¿De qué vampiro habla? ¡todo el mundo sabe que no existen! ¿o me equivoco?- se preguntaba ella misma toda la noche.


CONTINUARA...

Capitulo 5

CAPITULO 5
Es la hora, hay que despedirse del campo donde Merdi y Lucass no entienden el por qué, el por qué de algo...

Todos están subiendo al autocar con la pareja de llegada, es decir, Merdi con Alem y Marcus con Ehster...
Puff! estoy deseando llegar a casa, estar 3 días en un campo poco "molón" no mola nada- dijo Merdi a Ehster nerviosa.
-Tranquiliza te, debemos llevar nuestras maletas sanas y salvas al autocar.- la contestó Ehster.
-Ya... pero estoy un poco nerviosa por todo... no sé...- siguió diciendo Merdi.
-Oye, sanas y salvas me refiero que las maletas deben llegar al autocar en buen estado.-
-¡Ya lo sé! ¿y por qué me dices eso a mí?-
-Porque cuando estas nerviosa sueles tirar las cosas por los aires, echarlas al agua y luego marearte.-
-Vale, vale, no haré nada hoy, no tengo muchas ganas.-

Unos minutos después, Merdi daba patadas a su maleta como si estuviera loca y Ehster parándola los pies como si fuera boba.

-¡Por fín llegamos!- dijo Ehster cansada y ya dejando sus maletas en el autocar con Merdi.

Todos se sientan en su asiento y el conductor arranca el autocar y lo va dirigiendo camino al instituto.

-Oye, ¿sabes algo de Lucass y Merdi?- preguntó Marcus a Ehster.
-Sí claro, Merdi está con Alem en la quinta fila y Lucass está con una del club de fans Marcus en la octava fila.- la respondió Ehster.
-¿Eee? ¡no me refería a eso! sino lo del otro día.-
Ah! perdona es que... no te había entendido, no sé nada, me lo hiba contar Merdi pero se entero Lucass y me dijo que me lo diria él pero se fue corriendo.-
Marcus se quedó con cara de pensativo y Ehster se estaba insultando ella misma.
-¿Y no lo ves raro?- preguntó otra vez Marcus.
-Sí, pero no tengo ni idea de nada.-

Mientras tanto...

-¡Oye! si no eres de este insti ¿que haces aquí?.- preguntó Merdi a Alem.
Shhh! ¡habla más flojo! eso es secreto, me colé, soy amigo de Marcus y Lucass, pensé venir ya que estos 3 días me tenia que quedar solo en casa.- le contestó Alem.
-Aaa... como se enteren los profes te matan.-
-No me pueden hacer nada, no voy a sus clases y mis padres no dan la calle de casa ni el número de teléfono.- siguió explicando Alem.
-¿Y a que insti vas en realidad?-
-A el de "Los rosales".-
-Aaa...-

Bajan todos del autobús, han llegado bien a clase y, mientras esperan a sus padres para irse ya a casa, Merdi y los demás charlan.

-Que cosas más raras no ha pasado en el campo ¿verdad?-les preguntó Alem.
-¡Demasiadas cosas!- le respondió Merdi.
-Sí bueno, debo irme.- dijo Lucass despidiendo se. Todos se despedian de él y Merdi también decide irse.
-¡Hora de charla nosotros tres!- gritó Ehster a Alem y a Marcus en el oido disimulando su nerviosismo.
Aaah!- gritaron Marcus y Alem.-¡No nos rompas los oidos!- siguieron quejandose.
-¡Perdonar! es que quiero saberlo, ¡venga chicos! ¡algo sabreis!-
-¿Saber de qué? las mates se me dan mal.-siguió quejando se Alem.
-Sobre el raro comportamiento de Merdi y Lucass.-siguió hablando Ehster.
-Ni idea...-contestó Marcus.
-Bueno... algo creo que sé...- explicó Alem.-Les vi ayer por la mañana juntos hablando, yo creo que... pues eso...- siguió explicando.
-¿Qué son pareja?- preguntó otra vez Ehster.- ¡Jajaja! ¡no lo creo! bueno... alomejor sí puede ser.-
Todos se pusieron a pensar, pero llegó la hora que Alem se debe ir, se despiden de él y ahora solo quedaban Ehster y Marcus.
-Bueno... Merdi es la que me dijo quien era Lucass cuando no lo sabía, nunca les he visto juntos, pero en el campamento ha sido cuando lo he empezado a dudar si son o no pareja ¿tú que crees?- preguntó Ehster a Marcus otra vez.
-No lo sé pero no le doy vueltas al asunto, puede que hayan sido pareja y ya no o yo que sé pero no es asunto nuestro.- con estas palabras, Ehster se quedó muda, ella si daba vueltas al asunto, Marcus se despide de ella y se va, decide irse también, alomejor podría ir esa noche a la casa de Merdi y hablar con ella pero ¿dónde vivía esta Merdi? con el nombre que tiene, Ehster pensaba que en la basura, pero estaba claro que ahí es el peor sitio de todos para donde vivir. La dejará un mensaje en el móvil diciendo que alguna vez la gustaría visitar su casa.



CONTINUARA

CAPÍTULOS 3 Y 4 MEJORADOS.

Capítulo 3: Regresa el miedo de volver.

Para la prueba del día, la misma profesora que les había explicado las reglas empezó a crear grupos de siete personas, una de ellas con un pequeño mapa de orientación.

A la hora de agrupar no había sido muy retorcida y juntó a los alumnos con las personas de su alrededor.
Por lo tanto, Merdi, Eshter, Marcus, Alem y Lucass se encontraban en el mismo equipo, junto con otras dos chicas.

Una de ellas con el cabello por encima de los hombros y castaños, y la otra con mechones de pelo anaranjados con varios recogidos.

Merdi había sido la encargada de contener el mapa y guiar al equipo por entre los árboles en busca de los tres objetos. Lo malo; ella no era de fiar.

Sin darse cuenta los guiaba una y otra vez dando vueltas por la misma zona, hasta que Marcus decidió ocuparse él del mapa.

Gracias a eso llegaron a encontrar sin problemas la gorra, situada en uno de los muchos árboles que había. También encontraron el anillo entre los escasos arbustos y después la morena volvió a tener el control del mapa.

Pasaron dos horas y todos los demás equipos ya habían terminado hace hora y media, pero el equipo que Merdi guiaba se encontraba rodeado de árboles muertos o secos.

— ¿Dónde estamos?— Preguntó Eshter con la voz entrecortada del escalofrío que recorría su cuerpo al hallarse en un lugar así.

Las otras dos chicas que se habían tirado toda la prueba abrazadas entre sí y armar la escena de “quiero irme de aquí” empezaron a gritar histéricas.

— No pasa nada.— intentó calmarlas Alem, aburrido de esas dos.

Marcus decidió volver a coger el mapa, a ver si sabía donde estaban y como volver. Entonces a Lucass le pareció detectar una luz roja entré los árboles muertos.

— ¿Será la canica?— Volvió a preguntar Eshter con las esperanzas en esa luz. Ahora solo les quedaría encontrar el camino correcto para volver.

Lucass se encaminó hacia la luz para salir de dudas, y vio una pequeña bola roja brillante con algún dibujo negro en su interior. Ante la sorpresa no fue capaz de decir nada, solo observaba el objeto serio.

Los otros seis esperaban con ansias la respuesta de su compañero, pero al ver que éste no contestaba Merdi decidió ir para ver que ocurría. Al llegar también pudo observar aquella bola, y notó como sus piernas empezaban a temblar poco a poco.

— Esto es...— consiguió susurrar con pánico e intentando dejar controlarse.
Alem también decidió ir a ver que ocurría, pero las otras dos chicas se abalanzaron a él con miedo y temblores, que fueron ignoradas por el otro muchacho y solo las quedaba a él.

— ¡Qué miedo!— Volvió a gritar una de ellas. El chico, que iba a empujarlas a un lado, no pudo evitarlo y hizo el papel del caballero de aquella escena.

— No os preocupéis, señoritas.— las tranquilizó. —Vuestro caballero está aquí.— terminó de comentar mientras las correspondía el abrazo.

Merdi pisó el pie de Lucass para que éste reaccionara y dirigió su mirada hacia Marcus, que contenía el mapa y los observaba junto con la rubia.

— ¡Marcus!— Le llamó mientras agarraba bruscamente la muñeca del moreno. —¿Cuál es la salida?— Preguntó nerviosa, dispuesta a salir corriendo tirando de su compañero.

El castaño miró hacia delante y señaló con el dedo. La chica le obedeció y echó a correr mientras tiraba de Lucass como pensaba hacerlo.

Los otros cinco se quedaron observándolos sin entender nada, y tras pensárselo siete veces, Eshter y Marcus empezaron a seguirlos.

El castaño y las otras dos chicas no entendían nada, y el chico quería ir a observar que era aquello tan espantoso, pero las chicas volvieron a dejar sonar un grito que rompía los tímpanos y tiraron de él para obligarlo correr.

Al final los siete consiguieron llegar hacia donde estaban todos los demás alumnos con tan solo seguir cuesta arriba. La profesora los regañó, ya hasta el límite que explotaba, y luego la entregaron la gorra, el anillo y una canica cualquiera de la colección de cinco de ellas de Eshter.


A LA NOCHE...

Merdi se tumbó en su saco de dormir, y su compañera hizo lo mismo en pleno silencio bastante incómodo.

— ¿Me explicarás lo que visteis esta mañana?— Preguntó al final ella, harta de tanta situación incómoda entre ellas dos.

— No lo entenderías.— respondió su amiga apenas sin pensarlo. La rubia gruñó al escucharla.

— Ahora lo entiendo menos.— insistió. No pensaba irse a dormir sin antes saberlo.

— Déjalo.— Merdi cerró los ojos, queriendo fingir que quería dormir.

Eshter suspiró y deseó buenas noches. No iba a insistir más si ella no la iba a decir nada, mejor preguntar mañana.

Tras dormirse, la morena se levantó y salió de allí en busca de cierta persona, y se dirigió a él al encontrarlo.
Lucass estaba sentado en un tronco, y ella se sentó junto a él.

— ¿Qué tal?— Preguntó con un tono de lamentó en su voz fría.

El chico giró sus ojos para verla.

— Esa cosa está aquí.— contestó él con el mismo tono que su amiga.

La chica le rodeó el cuello con sus brazos y juntó la cabeza con la suya. Después le lamió la mejilla, sin intimidarse.

— Yo no pienso volver.— le susurró al oído, y el chico sonrió de lado a lado.

— Eso ya lo sabía.— comentó él más animado también en un susurro.

DETRÁS DE UNOS ÁRBOLES...

Alem estaba escondido entre los árboles y se encontraba impactado por lo que sus ojos habían visto.

Hace unos minutos estaba buscando un buen lugar para hacer sus necesidades cuando detectó a unos metros de lejanía a Lucass. Pensaba en ir y darla un susto, pero entonces vio a la morena sentarse junto a él, comentaron algo sin mucho sentido y después ella lo abrazó por el cuello.

El castaño tragó saliva y siguió cotilleando. Un escalofrío recorrió su cuerpo cuando vio como ella le lamía la mejilla.
Después, esos dos volvieron su vista hacia él. Entonces Alem supo que ya sabían de su presencia, con miradas poco sorprendidas.

Les saludó con las dos manos y se dispuso a salir de allí queriendo olvidar todo lo que sus ojos habían visto.



Capítulo 4: Otro objeto extraño.



AL MEDIODÍA, LA PROFESORA HABÍA LLAMADO A TODOS LOS ALUMNOS PARA COMENZAR LA SEGUNDA PRUEBA...

La profesora dio unas cuantas vueltas alrededor de los alumnos. Estaba cansada, cansada de que algunos alumnos llegaran tarde ¿Ahora qué excusas tenían? ¡Sí estaban al lado de las tiendas!

Merdi y Eshter llegaron al fin, y tras suspirar, la profesora comenzó a explicar.

— Voy a ser directa. No tenemos comida.— dijo de golpe mientras observaba las caras largas de los alumnos. — Así es. Ésta noche un maldito mapache lo ha arrasado todo.— y no pudo decir más ya que su querida alumna la interrumpió.

— Pero yo pensaba que aquí no había animales salvajes.— Merdi se quedó pensativa.

La profesora la ignoró siguiendo con su explicación. Resulta que la prueba era pescar. Por supuesto, Alem se quejó pero el mal genio de aquella mujer lo había hecho callar.

Pasaron tres minutos y seguían pescando. Merdi había conseguido pescar ocho peces y se había tirado todo ese tiempo exclamando alegre cada vez que conseguía alguno.

— Ya me he enterado.— respondió Alem en cuanto su amiga iba a volver a anunciar esta vez su noveno pez. — Pero no me importa porque voy a conseguir uno tres veces más grande que el tuyo. No, mejor cuatro veces más.— estaba ya harto de contener la caña ¡Le dolían las manos! Y encima no había conseguido ninguno.

Bastaba con que dijera eso para conseguirlo de verdad ya que la caña comenzó a tirar. Emocionado, se levantó y empezó también a tirar.

Lo que hubiera pescado debía de ser enorme, la caña tiraba rápidamente de un lado a otro y Alem no podía solo. Las demás personas de alrededor se unieron a él para ayudarlo, y por fin lo consiguieron.

Sus caras de emoción se fueron en cuanto vieron que la cuerda de la caña salía con una pequeña bola púrpura enredada.

— ¿Esto es lo que tiraba tanto?— Preguntó igual de alegre que sus compañeros molestos.

Eshter se fue a asomar para ver mejor el objeto e iba a preguntar si era unas de las canicas de la primera prueba. Hasta que su amiga Merdi también se asomó.

La morena abrió sus ojos como platos y se encontraba quieta como una estatua, hasta que se conseguía ver el miedo en sus ojos.

— ¡Tírala al agua lo más lejos que puedas!— Pidió nerviosa para empezar a reaccionar.

Alem no la miró sorprendido, y tras pensárselo asintió con la cabeza. Lanzó el objeto como su compañera le había pedido, aunque eso de “lo más lejos que puedas” hayan sido dos metros de lejanía.

— Bueno, se ahogará en lo más profundo.— tranquilizó al ver lo cerca que la había tirado.

Entonces, el agua empezó a evaporarse y Lucass, que solo se había quedado mirando la escena, se acercó sigilosamente a Merdi.

— El agua.— la susurró. Ella había comprendido perfectamente lo que el chico la había querido decir, solo que no supo como reaccionar.

El moreno la abrazó por la espalda y los dos se tiraron a la hierba, escondidos detrás de las espaldas de los demás alumnos.

Del humo que se había formado en el agua, un brillo de color púrpura salió como si nada y en cuanto desapareció, un pájaro negro, como un cuervo con ojos rojos, había aparecido.

— ¿Y la vampiresa?— Preguntó al ver como muchas personas lo observaban emocionados. Pero al escucharle hablar, muchos abrieron sus bocas de la sorpresa.

— ¿Eres un juguete?— Preguntó Alem, el único que aparentaba estar emocionado.

El pájaro observó los ojos del castaño, y sin pensárselo dos veces ya sabía la respuesta que debía dar.

— Exacto.— afirmó. — Soy el nuevo personaje de los teletavis.— y dicho esto desapareció.


El silencio se apoderó de ellos durante dos largos minutos, y después todos volvieron a sus posiciones.

— Solo era un juguete.— dijo uno riéndose a carcajada abierta.

— Cierto, era el nuevo personaje de los teletavis.— seguía comentando otro.

— Sí, sí, solo era eso.— continuaba otro con más carcajadas a su alrededor que antes.

Marcus buscó con la mirada a Lucass, y lo vio detrás suyo, en el suelo y abrazando a Merdi.

— ¿Q... qué hacéis?— Se atrevió a preguntar. Sus dos compañeros cayeron en la cuenta del porqué de tal pregunta y Lucass soltó a Merdi para luego incorporarse.

— Solo jugábamos.— mintió, ya que decir que estaban escondidos no era muy lógico.

Alem, que también había visto a sus dos compañeros así, recordó lo que esa noche había visto de esos dos y rápidamente comenzó a menear la cabeza para quitar aquella escena de sus pensamientos.

— Oye, Marcus.— le llamó, que éste último también estaba meneando de un lado a otro su cabeza.

— Dime.— respondió rápidamente.

— ¿Tienes algún pez de sobra?— Alem se negaba a seguir intentando pescar. Su amigo negó con la cabeza.

— No he conseguido ninguno.— Marcus se llevó las manos a los bolsillos de su pantalón. Sabía lo que venía ahora.

Alem empezó a reírse, sin importarle la presencia demoniaca que tenía la profesora. Al verla se quedó en silencio, pero no pudo evitar sonreír de lado.

La mujer dio por finalizada la prueba, y mandó a todos a cocinar sus peces en el fuego que había estado haciendo. Por supuesto, el que no pescó ninguno no comía ese día.

Merdi ya se había levantado del suelo, y le tendió una mano a Lucass para ayudarlo a levantar. Cuando el chico iba por aceptar su ayuda, Eshter apareció de repente.

— Esto...— la rubia quería preguntarles algo, en realidad eran muchas preguntas, pero en ese momento una la estaba comiendo la cabeza. — Vosotros... ¿Sois novios?—

Merdi y Lucass la miraron sorprendidos por tal pregunta y se quedaron en silencio pensando la respuesta.
La cara de Eshter se puso colorada y nerviosa se dio la vuelta.

— No importa ¡Olvidarlo!— Exclamó mientras salía corriendo de allí.

Los dos chavales la observaron irse aún en silencio, quizás por la sorpresa, y decidieron olvidarlo como ella les había dicho después.



~~~Próximamente los demás capítulos~~~

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